En principio, voy a hablar sobre la existencia y la
relatividad de la verdad, ya que ninguna de las dos opciones es totalmente
cierta bajo mi punto de vista. También creo que es importante tratar este tema
porque a menudo se cree que toda la verdad es relativa y esto no siempre es
así, lo cual demostraré con numerosos ejemplos. Y por ello quiero empezar con
una frase de Frederick Douglass.
“La humanidad no se mantiene unida por la mentira. La
confianza es la base de la sociedad. Donde no hay verdad, no puede haber
confianza, y donde no hay confianza, no puede haber sociedad. Donde hay
sociedad, hay confianza, y donde hay confianza, hay algo sobre lo que se
apoya”.
A menudo se expresa con la mentira “La verdad es relativa”.
Esa es una afirmación que se refuta a sí misma. Si la verdad es relativa,
decirlo también es relativo, lo que significa que no podemos confiar en que la
afirmación sea cierta todo el tiempo.
Si la verdad no es un absoluto, si su verdad no tiene que
coincidir con la mía o incluso con la realidad demostrable ¿no estamos
simplemente hablando de sentimientos en lugar de hechos?
La verdad de él, la verdad de ella, mi verdad, tu verdad.
¡Qué diferencia hace un adjetivo! Tal elección de palabras es mucho más seria
que una simple diferencia de opinión. Si estás interesado en la civilización, o
si simplemente tienes un problema con la barbarie, toma esta elección de
palabras cada vez más común como una advertencia.
Uno de los signos reveladores de decadencia moral, uno que
si no se controla en última instancia nos llevará a el colapso de la
civilización, es una actitud descuidada, caótica y subjetiva hacia la verdad.
Cuando un pueblo valora la verdad por su propio bien y busca establecerla y
defenderla, entonces otros valores críticos caen en su lugar: justicia,
confianza, imparcialidad, civilidad, honor. En la corte, testificamos bajo
juramento de “decir la verdad, toda la verdad, y nada más que la verdad”,
porque ni una buena conciencia ni una sociedad libre y civil tolerarán nada
menos.
Si eres acusado falsamente de un crimen, ¿qué verdad quieres
que prevalezca en última instancia? ¿La de él, la de ella, la de ellos o la
verdad? Si haces una acusación falsa y esperas nunca ser atrapado, ¿qué verdad
quieres que prevalezca en última instancia: ¿La de él, la de ella, la de ellos
o la tuya? Hay una diferencia, ¿no es así?
Cuando alguien dice que la verdad es relativa, lo que
normalmente quiere decir es que no hay verdad absoluta. Algunas cosas pueden
parecer ser verdaderas para usted, pero no para mí. Si usted lo cree, para
usted eso es verdad. Si yo no lo creo, para mí no es verdad. Cuando las
personas dicen cosas como: "Está bien si para usted Dios existe, pero para
mí él no existe", están expresando la creencia popular de que la verdad es
relativa.
Todo el concepto de la "verdad relativa" suena
tolerante y de mente abierta. Sin embargo, tras un análisis más detenido, no es
del todo abierto en absoluto. En esencia, al decir que "Dios existe para
usted pero no para mí", es decir que el concepto que la otra persona tiene
de Dios está equivocado. Esto censura. Pero nadie realmente cree que toda la
verdad es relativa. Ninguna persona cuerda dice, "la gravedad funciona
para usted, pero no para mí", y procede a saltar de edificios altos
creyendo que no le va a pasar nada.
La afirmación "la verdad es relativa" es, en
realidad, una declaración de auto-rechazo. Al decir, "la verdad es
relativa", alguien está declarando una supuesta verdad. Pero, si toda la
verdad es relativa, entonces esa declaración en sí misma también es relativa,
lo que quiere decir que no podemos confiar en que sea cierta todo el tiempo.
Ciertamente, hay algunas afirmaciones que son relativas. Por
ejemplo, "el ford mustang es el mejor auto que jamás se haya hecho"
es una afirmación relativa. Un fanático de los autos puede pensar que esto es
verdad, pero no existe una norma absoluta para medir esta expresión de
"fenomenal". Es simplemente la creencia o la opinión de una persona.
Sin embargo, la afirmación de que "hay un ford mustang rojo parqueado
afuera en la calle, y es mío", no es una afirmación relativa. O es
verdadera o es falsa, basada sobre una realidad objetiva. Si el mustang en la
calle es azul (no rojo), la afirmación es falsa. Si el mustang rojo en la calle
le pertenece a alguien más, la afirmación es falsa, pero no coincide con la
realidad.
¿Son las teorías científicas una descripción aproximadamente
fiel de la realidad material? ¿Existe la verdad objetiva? ¿Qué se quiere decir
cuando se afirma que la verdad es absoluta y relativa? ¿Es cierto que no
existen verdades absolutas? La respuesta que demos a estas preguntas definen
los límites entre dos concepciones filosóficas irreconciliables: el idealismo y
el materialismo. El materialismo reconoce el carácter objetivo de la verdad, es
decir, independiente del hombre y aprehendida a través de los órganos de los
sentidos; reconocer la verdad objetiva, significa admitir de una u otra manera
la verdad absoluta. Por el contrario, para el idealismo: “No existe algo
llamado verdad objetiva. Nosotros mismos hacemos nuestra propia verdad. No existe
una realidad objetiva. Nosotros hacemos nuestra propia realidad. Somos
incapaces de adquirir conocimiento de la verdadera naturaleza de la realidad”,
palabras que hacen parte del credo de ese oscuro movimiento seudoreligioso
conocido como New Age o Nueva Era y que está en consonancia con las
concepciones filosóficas de reconocidos pedagogos constructivistas como Evon
Guba e Ivonne Lincoln para quienes “si no hay una realidad objetiva… entonces
no hay leyes naturales, por lo tanto, las atribuciones de causa-efecto no son
más que eso: imputaciones mentales”, lo que los lleva a concluir que la verdad
“es simplemente la construcción más informada y sofisticada sobre la cual hay
consenso entre los individuos más competentes… para formar tal construcción”. Para
los epistemólogos idealistas los científicos no descubren verdades, lo que los
hombres de ciencia hacen es sólo construir modelos y conjeturas, negando de
paso la posibilidad de conocer el mundo de un modo completo.
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